Porque ese cielo azul que todos vemos
No es cielo, ni es azul
Lástima grande que no sea verdad
Tanta belleza
(Lupercio Leonardo de Argensola 1559-1613)
No, no es cielo ni es azul
Ni es cierto tu candor
Ni al fin tu juventud
Tu compras el carmín
Y el pote de rubor
Que tiembla en tus mejillas
Y ojeras con verdín
Para llenar de amor
Tu máscara de arcilla
Tu, que tímida y fatal
Te arreglas el dolor
Después de sollozar
Sabrás como te amé
Un dia al despertar
Sin fe ni maquillaje
Ya lista para el viaje
Que desciende hasta el color final
Mentiras
Que son mentiras tu virtud
Tu amor y tu bondad
Y al fin tu juventud
Mentiras
Te maquillaste el corazón
Mentiras sin piedad
Que lástima de amor