Vagones sellados cruzan el invierno
Seis millones de nombres en el cuaderno
La ciencia al servicio del odio más frío
La burocracia firma cada extravío
Gitanos, disidentes, cuerpos marcados
Cada número tatuado, todos borrados
¡Las chimeneas no duermen, el humo es constante!
Seis millones de historias, ningún semejante
No fue la locura de un solo verdugo
Fue un sistema entero que cargó el yugo
El mundo miró tarde, el mundo calló
La fábrica de muerte nunca se detuvo
Gitanos, disidentes, cuerpos marcados
Cada número tatuado, todos borrados
¡Las chimeneas no duermen, el humo es constante!
Seis millones de historias, ningún semejante
No fue la locura de un solo verdugo
Fue un sistema entero que cargó el yugo
No hay cielo que absuelva la ceniza
No hay tiempo que cure lo que se desliza
En la memoria de quien sobrevivió
Cargando el peso de lo que nadie evitó
¡Las chimeneas no duermen en la memoria!
Seis millones de nombres, ninguna victoria
Seis millones de nombres, ninguna victoria