Ha, ha, ha, es el Jack noventa y seis
Me preguntas que por qué cambié
Que por qué la frialdad
¿De verdad tienes el descaro de preguntar?
Revisa tus pasos, y luego revisa mis cicatrices
Me preguntas por el hielo y por la mirada ausente
Si fuiste tú quien me empujó a la calle de repente
Un piso helado fue mi cama, el techo de mi suerte
Y ahora te asusta el monstruo que tú misma hiciste fuerte
Pisoteaste lo que di, te adueñaste de mi plato
Salí sin nada al mundo por tu pinche desacato
Ahí conocí a la soledad, mi reina y fiel testigo
Me recogió del suelo y me sirvió de puto abrigo
Al chile, en el pecho queda lumbre, no lo niego
Pero la soledad sopló y apagó mi propio fuego
Me inyectó su medicina, congeló la compasión
Para que nadie más volviera a jugar con mi razón
Y ahora llegas con mensajes de teatro y de ironía
Jugando a ser la víctima, fingiendo cortesía
Pidiendo disculpas por querer rozar mi boca
No mames, morra, a mí ese cuento ya no me desenfoca
Te pones la corona de ofendida y de inocente
Diciendo: Ya me quedó claro, haciéndote la valiente
Quieres voltearme el juego pa' que yo sea el villano
Pero se te olvida quién soltó primero de la mano
¿Que por qué cambié? Tú congelaste mi latido
Me dejaste sin nada y del abismo he renacido
Tu teatro no me sirve, tu chantaje ya caduca
El karma no perdona y ya te dio en la puta nuca
¿Te duele la distancia? Pues disfruta tu lección
Que el Jack no es tu juguete ni tu pinche diversión
Querías que me quebrara, que llorara y que rogara
Tragué polvo en silencio pa' que el alma se curara
Cobraste con traición, yo facturé con mi paciencia
No es falta de cariño, es pura inteligencia
Tu falso arrepentimiento ya no me hace dudar
Las piezas en mi mente ya volvieron a encajar
Te di mi mejor luz y me apagaste en un instante
Ahora te toca ver cómo este cabrón va pa' adelante
Así que guárdate tus buenas noches
Y tu falsa resignación
La soledad me enseñó a no depender de nadie
Y el karma, el karma apenas está empezando contigo
Ha, ha, ha