En mis ojos urdida está la niebla
Tierra helada que me cubre
Te observa
El silencio expectante es mi instinto
El frío que será tu tumba
Te hiela
El terror desnuda tu cobardía
Tus sienes empapadas
Palidecidas
Ha llegado el momento de que pagues
Tu deuda estará saldada
Con tu vida
No importa adónde mires
No importa adónde vayas
No importa de dónde vengas
No importa si escapas
No importa si me enfrentas
No importa si te escondes
Estás aquí, resuelto a morir, serás devorado
Por los demonios del páramo
Estás aquí, resuelto a morir, serás devorado
Por los demonios del páramo
Tu vaho se confunde con tu sangre
Vapores que se mezclan
A la Luna
Consumado, mi edicto me regocija
Empapado de tu hedor
Me realzo
El tiempo trae la recompensa
Por tus infames decisiones
Te libero
Ha llegado el momento del reposo
Hasta que el próximo caiga
En mi artimaña
No importa adónde mires
No importa adónde vayas
No importa de dónde vengas
No importa si escapas
No importa si me enfrentas
No importa si te escondes
Estás aquí, resuelto a morir, serás devorado
Por los demonios del páramo
Estás aquí, resuelto a morir, serás devorado
Por los demonios del páramo
Demonios del páramo, demonios del páramo
Demonios del páramo