Volví cuando tu ausencia
Ya no llenaba el salón
Cuando decir tu nombre
No apagaba mi voz
Volví creyendo que el tiempo
Respetaba aquel lugar
Como si algunas ciudades
No supieran olvidar
La Alhambra ardía en rojo
Al atardecer
Seguía siendo hermosa
Pero no traía tu piel
Los leones daban agua
Que no vuelve al pasar
Y en los patios comprendí
Que hasta lo eterno se tiene que ir
La luz seguía en los muros
El agua sonaba igual
Pero ya no era el mismo
Que te vino a encontrar
No fue Granada la dicha
Fuimos tú y yo al pasar
No fueron torres ni patios
Fue tu risa en mi soledad
Volví buscando lo nuestro
Queriendo revivir
Pero al no hallarte en las piedras
Algo dejó de insistir
Subí por el Albaicín
Sobre la cal de otro ayer
Las cuestas doblaban calles
Pero no mi pecho esta vez
Desde San Nicolás la tarde
Encendió el azul
Recordé tu mano en la mía
Pero no encontré ya tu luz
Bajo las cuevas dormía
Un quejío de penumbra y sal
Sacromonte aún guardaba
Lo que se niega a acabar
Yo regresé por la herida
Pero encontré otra verdad
No hay que cerrar para siempre
Aunque duela dejar de esperar
No fue Granada la dicha
Fuimos los dos al respirar
No fueron noches ni jardines
Fue tu risa en mi oscuridad
Volví buscando el latido
Que dejaste al partir
Y al no encontrarte en los muros
Dejé de llamarte allí
El Darro llevaba una sombra
Como una cinta de plata sin final
Movía luces bajo el puente
Sin quererte dibujar
Crucé el Paseo de los Tristes
Cuando aflojaba el pesar
Y aquellas piedras miraron
Lo que empezaba a soltar
La Torre de la Vela
Partió la noche al sonar
No era una voz que te llamaba
Era el momento de avanzar
Durante años pensé
Que soltarte era negar
Nuestros nombres en yeso
Nuestra forma de amar
Pero el Generalife pierde
Sus hojas al despertar
Y aun desnudo entre los fríos
Vuelve de nuevo a brotar
La nieve queda en la Sierra
Cuando abajo nace abril
Quizá mi luto sea eso
Recordarte sin morir
No vine para olvidarte
Vine a mirar que ya no estabas aquí
No fue Granada la dicha
Fuimos tú y yo en libertad
No fueron torres ni patios
Fue la vida al comenzar
Volví sin hallar tu sombra
Donde la quise sentir
Y al no encontrarte en Granada
Te encontré dentro de mí
La Alhambra siguió ardiendo
El Darro siguió hacia el mar
El Albaicín encendido
Ya no me pidió mirar atrás
No te dejé entre sus calles
No te tuve que arrancar
Solté el lugar donde esperaba
Y te aprendí a recordar
Granada no trajo tu cuerpo
Me devolvió la ciudad
Dejé tu sombra en sus torres
Tu recuerdo
Volvió conmigo en paz